Ya sea fin de semana o en una escapada de ida y vuelta, dese la oportunidad de disfrutar de una maravilla natural, que nuestro país y concretamente el Estado de Querétaro, tiene el privilegio de poseer: la Peña de Bernal, una de las tres más grandes del mundo.
El pueblo de Bernal se ubica en el Municipio de Ezequiel Montes, a 32 kilómetros de Tequisquiapan y a 58 de la Ciudad de Querétaro. Desde la carretera, varios kilómetros antes de llegar al pueblo, es imposible permanecer ajeno al monolito que se levanta en el horizonte, dándole un toque especial a la fisonomía de la región.
De la misma forma, ya recorriendo las calles de Bernal, la Peña se aprecia majestuosa desde cualquier punto, como un gigante que expectante, espera a que los expertos escalen sus verticales paredes o a que los visitantes, recorran sus sinuosos caminos.
Además del alpinismo, se puede practicar la caminata de contemplación, con guías que lo llevan por senderos donde se aprecia la flora, conformada por cactáceas y pastizales, así como aves e insectos de colores vistosos. A lo largo del día, se organizan estas caminatas en grupos pequeños. Dado el intenso sol, se recomienda caminar muy temprano o ya caída la tarde, de preferencia, llevar calzado cómodo y ropa ligera, sin olvidar una chamarra ligera, por el viento que no deja de correr todo el tiempo.
Para los menos aventureros, hay recorridos turísticos, en un "tranvía" que nos lleva, en la compañía de un guía, por los sitios más representativos de Bernal.
Por los materiales que la conforman -cuarzo uno de ellos-, a la Peña se le atribuyen diversas propiedades. Por ejemplo, los habitantes de Bernal tienen la característica de ser los más longevos de nuestro país.
Bernal tiene muchos sitios de interés, se recomienda visitar la Parroquia de San Sebastián, el Museo de la Máscara, la capilla de la Animas, la Plaza Principal o, simplemente, caminar sus calles.
Para comer, hay diversas opciones: cafés, restaurantes y bares, sin embargo, no se pueden dejar de disfrutar las gorditas a base de maíz azul, que preparan con guisados diversos, son verdaderamente memorables.
Ya entrados en el postre, los dulces típicos del lugar, como son obleas, cajetas y dulces elaborados a base de leche, son deliciosos. Le recomendamos preguntar por las casas que abren sus puertas, para vender gran variedad de quesos. En esta región –ya fuera de Bernal-, se encuentran dos importantes viñedos, así que puede visitar a alguno de ellos, y comprar vinos de mesa o espumosos. En hospedaje, seguro encontrará alguno que se ajuste a sus necesidades. Por las noches, la Peña es iluminada, ofreciendo un espectáculo mágico.
Dese tiempo para recorrer las tiendas de artesanías, encontrará prendas elaboradas a base de lana y manta. Entre a las galerías del lugar, se llevará una grata sorpresa, por la calidad y buen gusto.
Para llegar, transitando por la autopista México-Querétaro, tomar la desviación a Tequisquiapan -pasando la caseta de Palmillas- al llegar a Ezequiel Montes, se toma la carretera hacia Bernal.
¡Anímese a vivir la magia de Peña de Bernal